Hace unos días veía a través de Pymes y autónomos un vídeo que realmente me impactó y que es una de las mejores lecciones a las que he podido asistir en mucho tiempo. Os dejo con Steve Jobs, presidente de Apple y Pixar.


¿Por qué me impactó? Creo que fueron dos cosas, la primera por la forma de transmitir tanta carga emocional, práctica y útil en un momento tan concreto de la vida de los oyentes y con tanta sencillez (¡quién pudiera escuchar experiencias de aprendizaje y superación así con frecuencia!). Si los estudiantes tuvieron la paciencia suficiente para escuchar e hicieron un planteamiento adecuado verían el futuro que les esperaba de otra manera.
El segundo fue la gran cantidad de coincidencias en la visión del pasado, del futuro y los lazos que los ligan, con los de Steve Jobs. Porque la formación, aptitudes, experiencia y mil exigencias más están bien para plantearnos la tiranía de la vida moderna, pero tener una filosofía de vida que te indique el camino a tomar, las lecciones a aprender y a enseñar es mucho más importante, pues lo primero puede condicionar tu futuro laboral, pero lo segundo atañe a tu vida, expectativas, sueños y a tu propia realidad.Cada cuál tiene sus vivencias, sus expectativas y sus fuentes de aprendizaje al alcance de su mano. Resultaría absurdo intentar comparar unas con otras o las mías con las de Steve, pero sea como sea dejar que cada día sea igual al anterior, cada semana avance sin que suponga ninguna satisfacción solo supone que los años se tornen grises y la vida transcurra sin mayor repercusión que la de nuestra propia incertidumbre acerca del futuro.

Hace unos días me encontraba con amigos  de toda la vida (todos ajedrecistas) pero que llevaba tiempo sin ver. Obviamente, nuestras  vidas habían cambiado bastante desde la última vez, uno de ellos estaba a punto de marcharse a vivir a China, otro buscaría suerte en Tenerife con su chica y el otro había decidido dejar la carrera y seguir con su pasión por las 64 casillas. Por un momento me dieron mucha envidia -viajar siempre ha sido uno de mis hobbies- hasta que me di cuenta que realmente no tenia motivo, cada cual, fiel a nuestros principios, habiamos escogido un camino, o más bien bificurcacines dentro del mismo camino, pero en todo caso, todos seguíamos buscando la libertad de escoger lo que nos apeteciera, pero sobre todo de poder hacer lo que nos gustaba, ya fuera viajando, viviendo un sueño, jugando al ajedrez o, en mi caso, asumiendo nuevos retos, aprendiendo nuevas cosas y ansiando mantener esa libertad genuina, irreverente e ingenua que nos permite marcar nuestro propio destino.